Sierra Grande | Cada 2 de abril, el mundo se une para conmemorar el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, una fecha instaurada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2007. Es un día para reflexionar, aprender y, sobre todo, para dar visibilidad a las experiencias de quienes conviven con el Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Para comprender mejor, Noel Ceballos, madre de Donatto, un niño con TEA, comparte su testimonio. «Siempre digo que son grandes maestros. Te enseñan a disfrutar y a valorar muchas cosas, sobre todo las pequeñas», expresó. En su relato, destaca los desafíos y aprendizajes que enfrenta día a día, poniendo énfasis en la necesidad de paciencia, amor y comprensión.
El autismo no es una enfermedad, sino una condición neurológica que implica una forma diferente de procesar el mundo. «Siempre lo comparo como tener un iPhone y un Android. Son sistemas operativos diferentes, pero los dos están bien», explica Noel. Esta diversidad de funcionamiento cerebral no debe ser vista como una limitación, sino como una oportunidad para aprender nuevas formas de comunicación y convivencia.
Uno de los mayores desafíos es el desconocimiento y los estereotipos que rodean al autismo. «Normalmente se dice que las personas con TEA no miran a los ojos, que les cuesta el contacto físico y que son sumamente ordenados, pero Donatto es todo lo contrario: es cariñoso, busca el contacto y su orden no es precisamente su fuerte», cuenta Noel con una evidente sonrisa. Esto pone en evidencia que cada persona con autismo es única y que generalizar es un error.
Afortunadamente, según Noel, las nuevas generaciones están más informadas y son más inclusivas. «Por suerte, hay una generación nueva de chicos que apoyan mucho y comprenden la situación. Hay otros a los que les cuesta más, pero todo se aprende». La clave está en educar y sensibilizar a la sociedad para fomentar la aceptación y la inclusión.
El autismo es parte de la diversidad humana, y, como tal, merece ser comprendido y respetado. Noel destacó cómo figuras históricas y contemporáneas con TEA han logrado grandes cosas gracias a su manera especial de ver el mundo. «Grandes mentes como Albert Einstein o Nikola Tesla tenían autismo. Su enfoque y fijación en los detalles les permitieron cambiar la historia».
Pero más allá de los logros extraordinarios, lo que Noel más valora es el amor incondicional de su hijo. «Donato deja huellitas donde pasa. La gente lo ama porque es una personita con un corazón noble, muy inocente y puro. Y eso, en un mundo como el nuestro, es lo más valioso que puede haber».
Este 2 de abril, la invitación es a abrir el corazón y la mente para comprender el mundo de las personas con TEA. La información es la mejor herramienta para derribar mitos y construir una sociedad más inclusiva. Porque, como bien dice Noel, «todos somos diferentes, y en esa diversidad radica la verdadera belleza del mundo».
Fuente: Radio Libre | En este día.